135 años de PSOE

casalabra135 años que nos llevan de Casa Labra a la necesaria transformación de una manera de entender la política que sólo puede venir del lado izquierdo de la vida.

Hoy, el PSOE cumple una edad importante. Tiene los achaques normales de alguien que rebasa con creces el siglo de vida. Hay quien le ve prácticamente muerto. Hay cantidad de personas que están terriblemente decepcionadas con las políticas recientes del partido, y no les falta razón. Y a pesar de ello, hay toneladas de esperanza, convertida en exigencia de renovación y cambio, que impulsan al PSOE, otra vez como un instrumento necesario para el cambio social.

Hace 35 años ya fue el protagonista de una transformación en España sólo comparable a la que fue truncada por el Golpe de Estado de 1936. La ciudadanía sabe de lo que es capaz un partido que tiene en su ADN la solidaridad, el compromiso, la igualdad. Hay otras cosas que a lo largo de la historia de la democracia en España han inoculado algún virus que otro en la sangre del PSOE. Pero esas bacterias, a veces no erradicadas contundentemente, en ocasiones tratadas de manera tardía, no pueden cambiar un ápice lo que sí es propio del PSOE: estar con la gente que más lo necesita. En este partido aprendí el verdadero significado de la Igualdad, que no es que todos seamos tratados de manera igual, sino que aquellos que parten de una situación de inferioridad social puedan tener acceso a los mismos servicios y derechos que el resto de la gente.

Ese fue el espíritu que llevó a un grupo de personas a fundar el PSOE hace 135 años en un céntrico restaurante de Madrid. Desde ese momento, todo el país se llenó de casas del pueblo que fueron los verdaderos nódulos de expansión del socialismo español. Nombres como Pablo Iglesias, Largo Caballero, Indalecio Prieto, Julián Besteiro, Victoria Kent, Fernando de los Ríos… fueron el rostro de un partido diverso y heterogéneo, firme, comprometido y también errático, que sembró una semilla que germinó en 1982.

Hoy las casas del pueblo han perdido su valor originario, los liderazgo personales se ahogan en el mar de una sociedad que exige el trabajo en equipo, la participación, la incidencia en la toma de decisiones. Y el PSOE, 135 años después, estoy convencido de que tiene mucho que decir en este nuevo escenario, protagonizando un nuevo modo de entender la política y las relaciones cuidadanas a partir de la recuperación de la credibilidad.

Si el PSOE aportó algo hace 135 años fue valentía, fortaleza, revolución, libertad, lucha. Hoy, los trabajadores y las trabajadoras volvemos a pasar por una época muy compleja. El capital nos roba los derechos que muchos otros lograron a costa de su propia vida. El PSOE debe sacar la cabeza y enarbolar de nuevo esa valentía, ese discurso revolucionario, esa capacidad de transformación y, además ser inamovible en sus principios cuando toque desarrollar el nuevo discurso de siempre del PSOE.

135 años después, el PSOE debe quemar una nave que para muchos puede ser la última. Casa Labra está ahí, esperando; Las casas del pueblo están con las puertas abiertas y son más que nunca, hay una por cada socialista; La ciudadanía nos espera. No hagamos desesperar a nadie. Demos el paso. Seamos valientes. Demos la cara al futuro sabiendo que el pasado también nos perteneció.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s