Archivo de la categoría: Política

Lampedusa debe morir

Llevamos mucho tiempo asumiendo que el pasado es la única opción de futuro. Esta política vintage se ha asentado en el sistema conduciéndolo a su autodestrucción de manera inexorable ante el regocijo de sus benefectores, y el espanto de quienes se han cansado de optar por el mar menor como vía de escape. La ciudadanía tiene el derecho de elegir un bien necesario, tiene la obligación de detectar lo mejor y apostar por ello. El relevo generacional no es sólo una cuestión de edad, es también una actitud rebelde, radical incluso, ante lo inútil o innecesario de lo viejo (en el peor sentido de la expresión). Se puede ser joven y atesorar los mismos valores destructivos que nos han conducido a la actual situación.

Imagen

Sigue leyendo

El orden de los factores altera el producto

Que el resultado electoral del domingo está pasando factura al PSOE es algo tan obvio que basta mirar el número de secretarios generales que han movido ficha hasta el momento en 48 horas: Navarra, Cataluña, Euskadi y el propio Alfredo Pérez Rubalcaba.

Cada uno de estos movimientos conlleva una serie de consecuencias que sitúan al PSOE en una crisis que le acerca a un panorama de irrelevancia parecido al que vivió en el exilio durante el franquismo. Pero resulta obvio pensar que el que más va a afectar al futuro inmediato de esta formación es el de su Secretario General. Rubalcaba no pudo aguantar más y decidió marcharse. No de manera inmediata, sino convocando un congreso extraordinario para los días 19 y 20 de julio. Sigue leyendo

135 años de PSOE

casalabra135 años que nos llevan de Casa Labra a la necesaria transformación de una manera de entender la política que sólo puede venir del lado izquierdo de la vida.

Hoy, el PSOE cumple una edad importante. Tiene los achaques normales de alguien que rebasa con creces el siglo de vida. Hay quien le ve prácticamente muerto. Hay cantidad de personas que están terriblemente decepcionadas con las políticas recientes del partido, y no les falta razón. Y a pesar de ello, hay toneladas de esperanza, convertida en exigencia de renovación y cambio, que impulsan al PSOE, otra vez como un instrumento necesario para el cambio social.

Sigue leyendo

Se nos olvidó la lucha

Pensamos que el mundo ya estaba hecho,

que la lucha sólo era un recuerdo,

que los derechos pagados con siglos y sangre

enraizaron en la misma corteza de la tierra,

imperecederos como la mala hierba.

Pensamos que la tarea había terminado,

consagramos como héroes a quienes

hicieron lo que les correspondía

y nosotros ya no hacemos o hemos olvidado.

Perdimos los sueños en hipotecas a 30 años,

perdimos la ilusión con la tarjeta de crédito.

Nos contaron un cuento sin final feliz

y aplaudimos nuestra desgracia borrachos

de burguesía y falsa pompa.

La dignidad se fue con la primera venta a plazos

y olvidamos el sabor del sudor del trabajo.

Quisimos ser como ellos

cuando ellos jamás nos consideraron iguales,

para ellos siempre fuimos suyos.

Bebimos el agua de un oasis maldito

sin ver que los trabajadores seguimos sedientos

en el desierto de la opresión y la violencia oficial.

Llegamos a un mundo donde nos dijeron

“todo está hecho,  las luchas han pasado,

todos somos iguales”.

Un mundo sin ricos ni pobres,

un mundo sin izquierdas ni derechas.

Nos emborracharon con la absenta de la clase media.

Llegamos a un mundo donde nos alquilaron

ciertas dosis de felicidad nunca nuestra,

mientras los pobres seguimos siendo pobres

amnésicos y desagradecidos con quienes

sembraron trabajo, sangre, sudor

en la tierra que nunca fue nuestra,

en la tierra que siempre ha sido de ellos,

del otro, de quien domina, exprime, manda, aplasta.

Llegamos a un mundo donde llorar estaba prohibido

-para qué hacerlo si podemos comprar todo-.

Pero sólo compramos nuestra propia esclavitud,

la de siempre, la que nunca nos abandonó,

la esclavitud que un policía exhibe

cuando gritamos e introduce su bota en nuestra boca.

Y nos callan, nos humillan, nos roban,

nos recuerdan que el mundo es suyo

y que nuestro paso es sólo un préstamo a un alto interés.

 

El PP es cosa de hombres

El post de hoy va de imágenes, imágenes que valen más que mil palabras, aunque se pudieran acompañar de sólo cien. Imágenes que, aunque resulten inconexas, están cosidas por cientos de cordones umbilicales que, unidos como aquellos dibujos por puntos que se recorrían con un lápiz, dibujan la radiografía de parte de un gran problema que tenemos en nuestro país. Sigue leyendo